Presidenta de Skål Granada · Vocal de Estatutos de Skål España
Gracia Peregrín Rubio ha contemplado el turismo desde perspectivas muy diferentes y complementarias. Diplomada en Turismo y licenciada en Historia del Arte, buena parte de su trayectoria profesional se ha desarrollado en el ámbito de la gestión turística pública, llegando a ejercer como directora general técnica de Turismo del Ayuntamiento de Granada. A esa experiencia suma su actividad docente en la Universidad de Granada y una larga vinculación con Skål. Fue, además, la primera mujer en presidir Skål España, entre 2011 y 2013.
Actualmente, como presidenta de Skål Granada y vocal de Estatutos de Skål España, conoce tanto la realidad cotidiana de un club como el funcionamiento de la organización desde una perspectiva más amplia.
En Al frente de Skål hablamos con Gracia sobre Granada, gestión turística, asociacionismo, nuevas generaciones y los cambios que necesita Skål para afrontar el futuro.
1. Gracia, tu relación con Skål te ha llevado a asumir responsabilidades en distintos ámbitos y ahora estás al frente de Skål Granada. ¿Qué significa para ti presidir tu club y qué te llevó a asumir esta responsabilidad?
Presidir el club es un honor por su trayectoria y por su vinculación al desarrollo del turismo en Granada desde su fundación, en 1964. También pesa su historia: Granada organizó el Congreso Mundial de 1995, con la asistencia de 2.000 personas, el de mayor participación hasta ahora, y protagonizó un hermanamiento con Jerusalén, donde existía un solo club en el que, sin distinción de razas ni religiones, todos se unían en torno al turismo.
Asumir la responsabilidad en este momento es también un reto difícil, por el cambio estructural que se ha producido en la industria turística local.

2. ¿Cómo definirías hoy a Skål Granada y qué crees que lo distingue dentro de nuestra organización?
Hoy Skål Granada es un club en transformación. Tenemos la necesidad de abordar un cambio generacional y de definir objetivos reales que puedan atraer a nuevos socios, cubriendo tanto sus expectativas sociales como profesionales.
3. Has desarrollado buena parte de tu carrera desde la gestión turística pública. ¿Qué te ha enseñado esa experiencia sobre la importancia de que administraciones, empresas y profesionales del turismo trabajen juntos? ¿Puede Skål ayudar a construir esos puentes?
La gobernanza en turismo no solo es necesaria, sino que cada vez es más importante para conseguir un desarrollo sostenible. En una sociedad en la que el overtourism empieza a calar entre los ciudadanos, y donde la percepción de que el turismo es un sector con poca estabilidad laboral y escasa valoración social perjudica su imagen, trabajar conjuntamente entre el sector turístico y la Administración pública permite concentrar los esfuerzos en atender las necesidades reales y evitar malgastarlos en acciones sin resultados.
Servir de puente y de voz es, sin duda, uno de los objetivos que nos hemos marcado. Skål Granada participa en iniciativas que apuestan por esa gobernanza, como el proyecto de la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura 2031. La firma del convenio realizada el pasado año nos implica directamente en un proyecto que marcará el desarrollo del turismo de la ciudad en los próximos años.

4. Granada reúne patrimonio, cultura, universidad y turismo en un destino con una enorme proyección internacional. ¿Cuáles crees que son hoy sus principales retos turísticos y qué papel puede desempeñar Skål Granada?
Sostenibilidad, calidad y profesionalidad son los principales retos.
En los últimos años, el cambio del modelo de alojamientos en la ciudad ha sido enorme. Hemos pasado de una situación en la que alrededor del 80 % de los hoteles tenían su gestión y propiedad en Granada a otra en la que ese porcentaje se sitúa en torno al 20 %. Esto ha coincidido con un crecimiento considerable de los hoteles de lujo, lo que supone un gran avance, pero, al mismo tiempo, se ha desarrollado un turismo masivo basado en alojamientos alternativos, como las viviendas de uso turístico (VUT).
Por un lado, esto provoca que la toma de decisiones de muchas de las principales empresas esté fuera del destino y, por otro, la distorsión generada por las VUT no facilita la comunicación necesaria entre todos los actores implicados para plantear qué desarrollo queremos para esta industria.
El turismo depende de todos: industria, profesionales y ciudadanos. Proyectar la calidad de los servicios, la sostenibilidad del destino y de las empresas, y la profesionalidad en todas las actividades que complementan la imagen turística y cultural de Granada será uno de los grandes objetivos de los próximos años.
5. También conoces la universidad desde dentro y tienes contacto con quienes serán los profesionales del turismo del futuro. ¿Qué estamos haciendo bien y qué deberíamos cambiar en Skål para que las nuevas generaciones quieran formar parte de la organización?
Nuestro mayor valor para ellos es el carácter internacional de la asociación. Los estudiantes buscan formación y prácticas internacionales que les proporcionen experiencias reales y posibilidades de trabajo, algo que todavía no hemos implementado de forma suficiente en Skål.
Por una parte, la Universidad tiene que acercarse a las empresas para adecuar la formación a las necesidades del sector y, por otra, las empresas deben avanzar en digitalización y estabilidad en el empleo. La propuesta de Skål Granada para desarrollar una serie de microcredenciales especializadas en sectores como reuniones, acontecimientos culturales, interpretación del patrimonio o gastronomía es un proyecto que queremos llevar a cabo el próximo año.

6. Actualmente eres vocal de Estatutos de Skål España. Las organizaciones con una larga historia necesitan conservar su esencia y, al mismo tiempo, evolucionar. ¿Crees que Skål está preparado para adaptarse a nuevas formas de relacionarnos, comunicarnos y hacer networking sin perder aquello que lo hace diferente?
Lo que realmente nos hace diferentes es algo muy valorado actualmente en un mundo hiperconectado: la fiabilidad.
La confianza de saber que un asociado de Skål es un profesional del turismo y que va a responder siempre es un valor inigualable. Los clubes locales nos permiten tener un conocimiento real de las personas que están detrás de una empresa.
Es cierto que el relevo generacional está siendo difícil porque creo que no hemos sabido captar el nuevo lenguaje de los jóvenes para mostrarles nuestros valores y atender sus inquietudes.
7. Si tuvieras delante a un profesional del turismo que todavía no conoce Skål, ¿qué le dirías para explicarle por qué merece la pena formar parte de esta organización?
Por la relación real de networking que ofrece y por la fiabilidad de los profesionales que puedes conocer, pertenecientes a cualquier sector de la industria turística y en cualquier parte del mundo.
8. Cuando termine tu etapa al frente de Skål Granada, ¿qué te gustaría haber aportado y qué club te gustaría dejar a quienes continúen el camino?
Me gustaría haber conseguido conectar generaciones y dejar un club formado por personas a las que les entusiasme trabajar en turismo.
Para terminar, completa esta frase: «Para mí, Skål es…»
Para mí, Skål es la comunidad de personas que conforman y aman el turismo en todo el mundo.