La vicepresidenta de ASEET explica cómo la asociación convierte su red de profesionales del turismo en una herramienta para apoyar proyectos sociales y movilizar al sector.
El turismo conecta personas, empresas y territorios. Para la Asociación de Ejecutivas de Empresas Turísticas (ASEET), esa capacidad de conexión también implica una responsabilidad con la sociedad.
Desde sus inicios, la organización ha incorporado la Responsabilidad Social Corporativa a su actividad, colaborando con entidades y proyectos sociales y movilizando para ello a socias, empresas, patrocinadores y profesionales del sector.
Pero detrás de las aportaciones económicas, las galas y las acciones solidarias existe algo menos visible: horas de trabajo voluntario, contactos, capacidad de convocatoria y una red profesional puesta al servicio de personas que necesitan ayuda.
Mercedes Tejero, vicepresidenta de ASEET, explica en Sinergia Skål cómo entiende la asociación ese compromiso y por qué considera que el éxito profesional debe ir acompañado de una responsabilidad con la sociedad.
Mercedes, ¿por qué ASEET decidió que la solidaridad debía ocupar un lugar propio dentro de su actividad?
Desde el nacimiento de ASEET tuvimos claro que queríamos ser algo más que una red profesional. Somos mujeres que ocupamos puestos de responsabilidad en el sector turístico y creemos que esa posición también conlleva una responsabilidad con la sociedad.
El turismo es, además, una actividad profundamente vinculada a las personas. Trabajamos conectando personas, culturas y territorios y, por tanto, nos parecía natural que una parte de nuestra actividad estuviera dirigida a devolver a la sociedad algo de lo que recibimos de ella.
Para ASEET la solidaridad no es una actividad accesoria, sino una expresión de nuestros valores y de nuestra manera de entender el liderazgo.
¿Cómo se convierte ese compromiso en acciones concretas y medibles?
Para nosotras significa pasar de las palabras a los hechos. La RSC tiene verdadero sentido cuando somos capaces de identificar una necesidad, buscar una organización que esté trabajando sobre el terreno y plantearnos qué podemos aportar para conseguir un resultado concreto.
Intentamos que cada iniciativa tenga un objetivo definido y que podamos conocer posteriormente cuál ha sido su impacto.
Y no hablamos exclusivamente de aportaciones económicas. También podemos aportar visibilidad, contactos, capacidad de convocatoria, conocimiento profesional o acceso a empresas que pueden colaborar. Nuestro principal activo es precisamente la red de profesionales que conforma ASEET y queremos ponerla también al servicio de causas sociales.
¿Cómo elegís las causas y organizaciones con las que colaboráis?
Intentamos seleccionar proyectos en los que podamos identificar claramente la necesidad y, sobre todo, conocer el destino y el impacto de nuestra colaboración. Buscamos organizaciones serias, comprometidas y con proyectos concretos en los que nuestra aportación pueda resultar realmente útil. Además, somos especialmente sensibles hacia los niños y las mujeres.
También valoramos mucho el componente humano. Detrás de cada organización hay personas que conocen muy bien la realidad sobre la que trabajan y que son capaces de transmitirnos qué necesitan. A partir de ahí intentamos determinar dónde ASEET puede aportar más valor.
No pretendemos abarcarlo todo. Preferimos concentrar nuestros esfuerzos en proyectos concretos y sentir que nuestra colaboración contribuye realmente a mejorar la vida de determinadas personas.

¿Hay alguna historia que explique mejor que cualquier cifra por qué merece la pena este trabajo?
Por poner un ejemplo, estas son las palabras que nos dirigió uno de los responsables de uno de los proyectos:
«Estos niños y niñas que veis en el vídeo antes no iban al colegio. Dedicaban su día a recoger plásticos, vidrios, cartones… en el basurero de la ciudad para conseguir un dólar al día para comer. Ese era su único horizonte. Ahora van a estar escolarizados hasta que acaben la secundaria y esto va a cambiar sus vidas por completo».
Nos explicó también que alcanzar ese nivel de estudios les permitiría encontrar un trabajo y salir del círculo de pobreza en el que, de otra manera, podrían haber permanecido ellos y sus futuras familias.
Y terminó diciéndonos que nuestra ayuda estaba abriendo las puertas para que esos niños y niñas pudieran tener una vida infinitamente mejor.
Creo que esas palabras son suficientes para que nuestro esfuerzo merezca la pena.
Más allá de recaudar fondos, ¿qué trabajo hay detrás de estas iniciativas?
Hay muchísimo trabajo que no se ve. Una iniciativa solidaria requiere organización, búsqueda de colaboradores, comunicación, coordinación, captación de recursos y, sobre todo, mucha implicación personal.
Una de las grandes fortalezas de ASEET es la capacidad de movilización de sus socias. Cada una aporta su experiencia profesional, sus contactos y su capacidad para involucrar a otras personas y empresas.
Además, contamos con un sector turístico que suele responder de una manera extraordinariamente generosa cuando le presentamos un proyecto en el que creemos.
Las galas y acciones solidarias son el resultado visible, pero detrás existen muchas horas de trabajo voluntario y una cadena enorme de generosidad por parte de socias, patrocinadores, colaboradores y empresas.

¿La solidaridad demuestra que competir profesionalmente no impide colaborar?
Sin ninguna duda. Y creo que es uno de los aspectos más bonitos de estas iniciativas.
El turismo es un sector muy competitivo, como cualquier actividad empresarial, pero al mismo tiempo tiene una extraordinaria capacidad para colaborar. Cuando existe una causa que merece la pena, desaparecen muchas de las barreras que encontramos en nuestra actividad cotidiana.
En nuestras acciones solidarias podemos encontrar sentadas alrededor de la misma mesa a profesionales y empresas que compiten en el mercado, pero que esa noche tienen exactamente el mismo objetivo.
Eso demuestra la madurez de nuestro sector y también que la colaboración y la competencia son perfectamente compatibles.
¿La experiencia profesional de las mujeres de ASEET aporta una forma particular de abordar los proyectos sociales?
Creo que sí. Las mujeres que forman ASEET están acostumbradas a gestionar equipos, presupuestos, proyectos, proveedores, negociaciones y situaciones complejas. Es inevitable que traslademos parte de esa experiencia profesional a nuestras iniciativas solidarias.
Sabemos organizar, buscar recursos, generar alianzas y movilizar contactos. Pero hay otro elemento igualmente importante: sabemos trabajar en red. ASEET nació precisamente con esa vocación, la de conectar a mujeres directivas de diferentes ámbitos del turismo.
Cuando ponemos esa red al servicio de un proyecto social, su capacidad se multiplica. Una socia conoce a una empresa, otra puede conseguir un determinado recurso, otra puede proporcionar visibilidad… y así conseguimos que muchas pequeñas aportaciones terminen convirtiéndose en algo importante.
¿Está suficientemente integrada la dimensión social en las estrategias de las empresas turísticas?
Se ha avanzado muchísimo, pero creo que todavía tenemos recorrido.
Durante años, cuando hablábamos de sostenibilidad turística nos centrábamos fundamentalmente en su dimensión medioambiental. Hoy tenemos mucho más claro que la sostenibilidad tiene también una dimensión económica y, sobre todo, social.
Una empresa turística sostenible debe preguntarse qué impacto genera en las personas, cómo contribuye al empleo y al desarrollo local, cómo se relaciona con las comunidades de los destinos y qué puede aportar para mejorar su entorno.
Cada vez encontramos más empresas turísticas que incorporan estos criterios a su estrategia y no únicamente a acciones puntuales. Ese es, en mi opinión, el camino que debemos seguir.

¿Qué recomendarías a una empresa que quiere empezar a trabajar en RSC?
Lo primero que les diría es que no es necesario empezar con un gran proyecto. A veces queremos hacer algo extraordinario y eso nos impide empezar por algo sencillo.
Lo importante es identificar una causa coherente con los valores de la empresa, conocer bien a la organización con la que se quiere colaborar y establecer una relación a medio o largo plazo. La continuidad es mucho más valiosa que una acción espectacular pero aislada.
También recomendaría involucrar a los trabajadores. Cuando la RSC deja de ser una decisión exclusiva de la dirección y los equipos participan, proponen iniciativas y conocen los resultados, empieza realmente a formar parte de la cultura de la empresa.
Y, por supuesto, hay que medir y comunicar los resultados, no como una herramienta de marketing, sino como una forma de transparencia y de generar un efecto multiplicador que anime a otros a participar.
¿Qué papel pueden desempeñar asociaciones profesionales como ASEET?
Podemos desempeñar un papel extraordinariamente útil como puente entre ambos mundos.
Una asociación profesional conoce a sus empresas, tiene capacidad de convocatoria y dispone de una red de contactos que una pequeña organización social difícilmente puede alcanzar por sí sola. Al mismo tiempo, podemos acercar a nuestras empresas proyectos sociales previamente conocidos y facilitarles una vía sencilla y fiable para colaborar.
Además, el sector turístico posee recursos que pueden ser muy valiosos más allá del dinero: alojamiento, transporte, experiencias, comunicación, espacios, conocimiento profesional o capacidad de difusión.
Nuestra labor puede consistir precisamente en conectar una necesidad concreta con quien tiene la posibilidad de darle respuesta.
¿Cómo puede colaborar una empresa o un profesional con los proyectos solidarios de ASEET?
Hay muchas maneras de colaborar y todas son importantes. Evidentemente necesitamos aportaciones económicas porque permiten financiar directamente los proyectos, pero también son fundamentales las empresas que aportan productos o servicios, experiencias para nuestras acciones solidarias, espacios, difusión o recursos profesionales.
Y necesitamos personas. Personas que participen, que difundan nuestras iniciativas, que nos acerquen nuevas empresas y que nos ayuden a hacer crecer esa red solidaria.
Por eso animaría a cualquier profesional o empresa que esté leyendo esta entrevista a ponerse en contacto con ASEET. No es necesario llegar con una propuesta cerrada. Podemos hablar, conocer qué puede aportar y encontrar juntos la mejor manera de canalizar esa colaboración.
Mercedes Tejero, ¿qué os gustaría conseguir en los próximos años?
Nuestro objetivo es seguir creciendo, pero sobre todo conseguir que nuestra capacidad de impacto sea cada vez mayor.
Nos gustaría consolidar esta vertiente solidaria como una parte inseparable de ASEET y conseguir involucrar a un número creciente de socias y empresas del sector. Y personalmente creo que debemos prestar una atención especial a proyectos relacionados con la infancia, las mujeres y las personas en situaciones de especial vulnerabilidad.
También me gustaría que pudiéramos aprovechar todavía más aquello que mejor sabemos hacer: conectar personas. ASEET tiene una red extraordinaria de mujeres directivas y profesionales y el sector turístico tiene una enorme capacidad de movilización.
Si somos capaces de unir ambas fuerzas alrededor de proyectos sociales sólidos, podemos conseguir mucho más de lo que inicialmente imaginamos.
Al final, nuestro objetivo es muy sencillo: que el éxito profesional y empresarial vaya acompañado siempre de un compromiso con la sociedad de la que formamos parte.